7 de novembre de 2007

Editorial valent

Grave patinazo de la FEDME

Edu Marín, 22 años y uno de los escaladores españoles de referencia, fue declarado positivo por cocaína en un control antidopaje al que se vio sometido al término de la prueba de la Copa del Mundo de Escalada de Dificultad celebrada en Zurich el 16 Y 17 de junio pasados. Lo más sor­prendente de esta noticia es, precisamente, que no existe como tal. Cuatro meses después, la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), bajo cuya bandera competía Edu Marin, sígue sin emitir un comunicado oficial al respecto y, mucho peor, no ha sancionado como corresponde a su deportista. Una página web suíza publicó en su momento el caso positivo al que corresponde una san­ción de dos años que impedirá a Edu Marín colocarse un dorsal en competiciones internacionales. Curio­samente, al no existir sanción de la FEDME, Marin podría competir en España, esperpento que carece de sentido alguno.

Recientemente, una muy conocida web de montaña española entrevistaba al escalador catalán revelan­do de facto su positivo, como si fuese vox populi cuando en realidad se trataba de una revelación sacada de la chistera, meditada, estudiada y complaciente hasta la náusea. Pero mucho más allá de la falta de rigor de la FEDME, de su sospechoso silencio y de su escasa agilidad para manejar un caso tan triste como éste, está la supuesta existencia de una carta remitida por el organismo federativo español a la federación inter­nacional en la que solicita la no suspensión de Edu Marín alegando que ¡¡¡la cocaína es una sustancia emple­ada por el deportista no con la voluntad de doparse sino para su consumo recreativo!!! CampoBase no pue­de demostrar la existencia de esa carta, pero sí puede defender la solvencia de sus fuentes y solicitar a la FEDME que dé un paso al frente y explique al detalle todo lo relacionado con la gestión del positivo de uno de sus deportistas, con la ausencia de transparencia, con la falta de sanción inmediata.

La política, desgraciadamente, también forma parte del dia a día federativo y explica, en última instan­cia el comportamiento incomprensible de la FEDME, su ocultismo. Cabe preguntarse a quién favorece el silencio en el positivo de Edu Marin. Desde luego, no es una gran noticia para el deporte español, bajo sos­pecha gracias a los positivos de ciclistas o atletas, pero tampoco lo es para la FEDME, organismo 'patroci­nado' por TOP30, empresa que además da trabajo a Edu Marín. TOP30 lleva años manejando a su anto­jo hilos que no le corresponde mover, influyendo en la FEDME y en su altavoz, la 'otra' revista española de montaña. Ocurre que en este caso, el triunvirato ha manejado el caso Marín con tanta torpeza que resul­ta imposible callar y mirar hacia otro lado. Sus tejemanejes preocupan bastante más que el consumo de cocaína del escalador catalán: en su caso éste ejemplo de muchos chavales ha demostrado escaso respeto hacia sus compañeros de equipo, entrenador y allegados. Bastante tiene con asumir su irresponsabilidad.

Oscar Cogorza

Editorial revista CampoBase, noviembre 2007

Feia anys que no llegia un text tant clar i valent. I menys en una editorial.


2 comentaris:

Camp Base Avançat ha dit...

He quedat molt parat i quasi no m'ho creia. Cal una neteja urgent !!!!

Urrutia ha dit...

Yo creo, dos años depués del doping, que no tendríamos que olvidar que por suerte o por desgracia, TODOS somos humanos y TODOS cometemos errores (más de uno).Que un deportista de positivo en un control antidoping, no lo tacha de mala persona, de poco profesional, etc. Porque para poder opinar sobre esa personas, como mínimo, tienes que conocerle y saber y comprender porque el mismo se ha hecho daño así mismo. Yo creo que los dos años de sanción, han sido suficientes, y ahora, él podrá demostar a los demás, (y lo más importante) así mismo que de los errores se aprende.
Pd:
Para poder ser críticos y hacer comentarios primero hay mirarse el ombligo.